Tuchel reconoce el impacto de la altitud, pero ve a Inglaterra lista
El seleccionador de Inglaterra admitió que la altitud de la Ciudad de México afectó al plantel, pero descartó que influya en el rendimiento ante México por los octavos de final del Mundial este domingo.

El seleccionador de Inglaterra, Thomas Tuchel, reconoció el sábado que las condiciones atmosféricas de la Ciudad de México, situada a más de 2.200 metros por encima del nivel del mar, afectaron al plantel, pero descartó que eso influya en el rendimiento para el duelo de este domingo por los octavos de final de la Copa del Mundo ante México.
En conferencia de prensa, el estratega alemán explicó que sufrió un ligero dolor de cabeza tras su llegada a la capital mexicana la noche del viernes y que tampoco logró tener la mejor noche de sueño. Los futbolistas, en tanto, sintieron los efectos desde los primeros minutos de la práctica, algo que ratificó el veterano Jordan Henderson.
"Lo sentimos incluso si no entrenamos. No dormí tan bien como días anteriores, pero nada que no se pueda manejar ni te puedas adaptar", explicó Tuchel. "Los jugadores lo sintieron en los primeros minutos del entrenamiento. Es lo que es, no podemos adaptarnos físicamente, es imposible, pero estamos un día antes para experimentarlo y que no sea mañana en los calentamientos".
Tuchel ya había adelantado que veía la elevada altitud de la ciudad como una gran desventaja. El sábado advirtió que México buscará sacar provecho de las condiciones de su fortín, el estadio Azteca. "No es una coincidencia que México empieza sus partidos muy fuerte, muy agresivos. Los primeros 15, 20 minutos serán los más difíciles para nosotros", señaló.
El entrenador dijo que las horas de descanso previas al enfrentamiento serán esenciales y se mostró optimista de que el conjunto tendrá una buena noche de sueño, después de que la FIFA y las autoridades mexicanas reforzaron la seguridad en el entorno de su hotel. La medida busca evitar escándalos similares a los ocurridos con Ecuador, cuando la afición mexicana se reunió para hacer ruido con el fin de que los jugadores no descansaran.
"No quiero hablar de problemas que aún no existen. Lo que he experimentado hasta ahora ha sido muy respetuoso", destacó.
Pese a los factores que podrían jugar en contra, Tuchel se mostró confiado y preparado para el duelo, que otorgará un lugar en los cuartos de final. "Será un partido colosal, un partido de eliminación contra México en el Azteca es icónico y lo sentimos", dijo. "Necesitamos un gran desempeño y creo que lo tendremos".
En ese sentido, destacó que el compromiso ante México no será sencillo, ya que es un "equipo muy flexible, que cambia su presión durante los partidos y tiene futbolistas de calidad". No obstante, aseguró que Inglaterra está preparada para cualquier escenario. "Necesitaremos una actuación de primer nivel para cumplir nuestro objetivo", comentó.
Inglaterra regresa al emblemático estadio 40 años después de sucumbir en los cuartos de final del Mundial de México 1986, ante la Argentina de Diego Maradona. México también cayó en esa instancia, pero en Monterrey, por penales ante Alemania. En aquel certamen había cosechado tres triunfos y un empate en el Azteca, un recinto que traerá así reminiscencias para las dos escuadras.
Para Inglaterra, aquella derrota dejó dolorosos recuerdos. El propio entrenador recordó "los icónicos goles" que allí tuvieron lugar, la mano de Dios y el gol del siglo, ambos de Maradona. Calificó el episodio como "una gran decepción" para el equipo inglés, pero reiteró que el partido ante México será un nuevo capítulo. "Estamos aquí para escribir nuestra propia historia... estamos listos para mañana", aseveró.
Tuchel confirmó además que el central Jarell Quansah se incorporó a los entrenamientos con normalidad y estará disponible para el encuentro. La presencia del lateral Reece James aún es una incógnita debido a molestias musculares, aunque el técnico dejó entrever que es poco probable.
Henderson, quien disputa su cuarto Mundial con la camiseta de Inglaterra, admitió que el duelo ante México tiene un sabor especial y no se compara con "nada" que haya experimentado en su carrera. "No creo que este partido se compare con algún otro en el que haya estado. He jugado varios partidos de alto nivel, en Champions League, pero una Copa del Mundo en México contra México, nada se compara con eso. Por eso es un juego muy especial y todos estamos emocionados por tener este reto", dijo el experimentado mediocampista.
Si bien reconoció que la altitud "afectó un poco" a la plantilla, aseveró que Inglaterra saldrá a la cancha para dejarlo todo: "Nuestro objetivo es ganar el partido, eso viene con desafíos. Será una prueba muy dura, pero si jugamos a nuestro mejor nivel, tendremos una buena oportunidad de ganar".










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